Fantasía de Pebre

Escrito por recetasdelaflaca 16-01-2015 en Otros. Comentarios (0)

Hoy hubo una especie de trueque (permutacion) entre un jueves común y silvestre con un domingo veraniego y en mi casa almorzamos un rico asado con la familia. Hace ya un tiempo que me reconcilié con las carnes rojas, dado que tienen un poquito mas de grasa que las blancas, y ha sido hermoso volver a ser una carnívora nata, de esas que les gusta la carne casi cruda. Y bueno, ya soy famosa por un pebre de receta original con el que acompaño estos almuerzos domingueros; se puede sentir el sabor de cada ingrediente y luego... pica como el diablo, una buena forma de acompañar las carnes, el típico choripan o solo con la confiable marraqueta para esperar mientras se cocina. Soy media malintencionada con las cantidades de ají, pero ahí ustedes pueden ir tanteando. 

¡Cuidado con el efecto campana! (Pica cuando entra y repica cuando sale)


Ingredientes

  • 1 ají verde
  • 3 tomates
  • 2 cebollines (aquí comenzamos con mi toque propio)
  • Medio pimentón verde y/o rojo
  • Jugo de limón
  • Aceite
  • Cilantro
  • Sal, Pimienta, MERKEN, Romero, Albahaca
Preparación

Se corta el cebollín entero (hasta el tallo verde) lo mas pequeño que se desee, en general yo los voy cortando como en láminas y luego los voy deshaciendo en los aritos de cebollín. También pique en cubitos el pimentón y los tomates e incorpore todo en un bowl. Abra el ají verde y retire la venita y las pepas (yo lo hago con todo porque soy muy malvada muajaja), ¡TEN CUIDADO! Ni se te ocurra restregarte los ojos o rascarte la nariz porque será lo último que recuerdes de tu pebre; pique lo mas pequeño posible e incorpore a los demás ingredientes. Ve agregando el jugo de limón sin que quede demasiado aguado. Como secreto íntimo le echo también un poco de agua hervida. Lava y pica pequeño el cilantro e incorpora. Aliña a gusto, el merken es un toque importante porque le da un saborcito más ahumado. Por último agrega una gotita de aceite para emulcionar. 

Lo mejor es dejarlo reposar un poco y, por supuesto, ir cuchareando mientras se abre el hambre con el olorcito a carbon y grasa quemada del asado. ¡Disfruta con precaución!

Un abrazo

La flaca